Todos somos conscientes de lo mucho que disfrutan nuestros canes cuando están cerca de sus seres queridos, ya que está demostrado que los perros son animales sociales que necesitan de nuestro cariño para sentirse plenamente felices.

Es importante que entendamos que, para nuestro perro, su familia humana representa a su manada, la cual es sinónimo de supervivencia: Un grupo de individuos unidos por vínculos afectivos que se protegen los unos a los otros frente a posibles peligros externos que puedan amenazarles.

Trastornos de conducta asociados a la soledad

Cuando nuestras responsabilidades diarias hacen que tengamos que permanecer fuera de casa durante largos periodos de tiempo y, por ende, lejos de nuestro perro, cabe la posibilidad de que este pueda desarrollar algún trastorno como los que describiremos a continuación:

Ansiedad por separación: Se trata de un problema de comportamiento que presentan algunos perros al quedarse solos en el hogar o al separarse de su unidad familiar. La ansiedad ante el hecho de estar solo y no contar con la protección que le ofrece el grupo, lleva al perro a desarrollar una serie de comportamientos destructivos que pueden afectar a su bienestar y a la convivencia diaria con sus humanos.

– Estrés debido a la frustración o al aburrimiento: Pasar mucho tiempo solo y con poca o ninguna estimulación externa, puede generar mucho estrés en nuestro perro, que buscará alguna forma de distracción mediante juegos seguramente demasiado destructivos para nuestro agrado…

La ansiedad al sentirse desprotegido sin nosotros o el hecho de estar demasiado tiempo solo sin nada que hacer son los desencadenantes principales de las siguientes conductas:

  • Romper, morder o arañar mobiliario de casa o incluso puertas y ventanas.
  • Ladridos, lloros o aullidos constantes y repetitivos.
  • Deposiciones dentro de casa cuando sabe que esto ha de hacerse durante el paseo.
  • Autolesiones como vía para liberarse del estrés.

 

Cómo combatir los problemas derivados de la soledad

Estos son algunos de los consejos que os ofrecemos para aplacar la soledad o la ansiedad, así como el mal comportamiento del peludito de la casa:

 

  1. Acudid a un profesional cualificado

Dependiendo de la gravedad del problema, nuestro primer consejo es que acudáis a un etólogo o veterinario especialista en comportamiento canino para encontrar el detonante del mal comportamiento del perrete, ya que la ansiedad por separación es un trastorno que requiere de un tratamiento mucho más complejo que el del estrés por aburrimiento.

  1. Ejercicio físico y paseos más largos

Los perros, al igual que nosotros, necesitamos el ejercicio físico para sentirnos bien con nosotros mismos por lo que te recomendamos realizar actividades físicas con el peludín: Correr juntos, alargar al máximo los paseos, excursiones por la montaña o practicar deportes caninos, puede ayudar a que la mascota libere parte de sus tensiones, se relaje y además disfrute de nuestra compañía.

 

  1. Ejercicio mental: ¡A jugar!

El ejercicio mental es vital para evitar conductas destructivas ocasionadas por el aburrimiento y es que, en la actualidad, existe un gran surtido de juguetes adaptados al tamaño y edad del perro. Desde Juegos olfativos, juegos con recompensa, juguetes para mascar o juegos sensoriales… Descubrid cuales son los preferidos de vuestra mascota y dejádselos para que pueda tener una fuente de estimulación ante vuestra ausencia.

 

  1. Estimulación sensorial

La estimulación sensorial también puede ayudar al perro en sus momentos de soledad: Estimulad su olfato con alguna prenda vieja que contenga olores familiares mientras estáis fuera de casa puede ayudar a calmar sus nervios, así como dejarle un sonido ambiente mediante podcasts o canales de youtube con imágenes y audios especiales para perros (¡buscadlos por que existen!)

 

  1. Busca la ayuda de un cuidador

Si conocéis a alguien cercano que disponga del tiempo libre para ello, podéis sugerirle la posibilidad de que se pase por vuestra casa a hacerle compañía al peque o a disfrutar de un paseo juntos. Aunque solo sean unas horitas en algunos días concretos, estamos seguros de que el can lo agradecerá mucho. También cabe la posibilidad de contratar los servicios de un cuidador o paseador canino de confianza si por algún imprevisto, os ausentáis más tiempo del debido.

 

Esperamos que os haya parecido interesante este artículo sobre la soledad en los perros. Contadnos vuestras experiencias personales en los comentarios y animaos a aplicar nuestros consejos para mejorar la convivencia familiar y la tolerancia de vuestro peludito a quedarse solo en casa.

 

 

 

 

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